Biografía
Durante la noche en que finalizó su gira que ha roto récords “I Am...”, Beyoncé hizo un pacto con ella misma. La artista vendedora de millones de álbumes y una de las mejores intérpretes de su generación decidió darse 12 meses de descanso. En 15 años de vida profesional, como miembro de uno de los más exitosos tríos de R&B “Destiny’s Child” y como un ícono del pop en solitario, solamente había disfrutado de un mes de descanso. Sasha Fierce representó un pico artístico y comercial para la artista – si ella no podía moverse de los reflectores ahora para tener un tiempo para ella misma, entonces, ¿cuándo podría hacerlo?
“Así que hice una lista de todas las cosas que quería hacer durante ese tiempo”, explica, en un loft de Manhattan, buscando refrescarse de energía como debería hacerlo después de 12 meses de descanso. Quería ir al ballet, aprender a cocinar, a utilizar el Final Cut Pro que compró ella misma, recoger a su sobrino de la escuela, disfrutar de los shows de Broadway, dormir en su propia cama y no en un hotel. “Quería vivir mi vida”, añade.
“Por primera vez en mi vida, tuve la oportunidad de viajar por el mundo y escuchar diferentes cosas”, dice, “ver diferentes tipos de baile y coreografías y probar diferentes tipos de comida, así como poder relajarme y tener buenas conversaciones”. Anteriormente, Beyoncé: La Artista, tenía prioridad. Ahora era tiempo de Beyoncé: La persona. “Me sentí como si hubiera trabajado duro toda mi vida en algo que era realmente importante y me permitía inspirarme y digerir todo lo que había hecho durante tanto tiempo”.
Esta es Beyoncé, el periodo de descanso poco a poco se transformó en su nuevo álbum, 4. Podía detener sus horarios, pero no podía detener su iniciativa y sus sentimientos para crear música. Era momento para comenzar de nuevo. Por primera vez, hizo un álbum porque la discográfica se lo pidió con toques de marketing sino porque quería hacer uno para ella misma. “Fue una labor de amor. Fue hecho porque amo lo que hago y no porque estaba tratando de hacer determinado tipo de álbum. Es mi trasfondo, era real”.
El resultado es una pieza musical que refleja a Beyoncé. Iniciando con tres hermosas baladas hasta mid-tempos, 4 expone su visión como dejar de lado los temas para clubes que la definían y los éxitos pop de Destiny’s Child. La primera mitad del álbum, antes de saltar al estilo noventero de las calles, una colaboración con Kanye West y André 3000, quizá pueda definirse como su álbum rockero. ‘Otras personas lo han dicho’, dice Beyoncé, mirando encantada la nota. Viajando por todo el mundo con su esposo y su séquito, se abrió a la oportunidad de nuevos géneros y la magnitud de la experiencia de un festival. Empezó a ver más allá de los estadios, yendo a ver a Linkin Park, Muse y Rage Against The Machine conviviendo con sus fans en diferentes maneras a cómo lo hacen las estrellas pop. Le gustó lo que vio. Beyoncé empezó a pensar acerca de la posibilidad de re-escribir su lugar en la historia musical:
“Es más audaz que mis álbumes previos porque me siento más audaz”, declara. “Me siento más madura, siento que tengo más experiencias de las cuales hablar. Realmente me enfoqué en canciones clásicas. Me enfoqué en canciones que pueda cantar cuando tenga 40, cuando tenga 60. Siento que es importante que empiece a formar mi legado. Haciendo cosas que tengan un poco más de sustancia. Realmente quiero que la gente piense cuando escucha mi música. Quiero que sientan algo más que ‘Ok, estoy en una fiesta y estoy bailando’. Quiero ser parte de esa conversación. Quería ayudar sobre sus dolorosos recuerdos y sus momentos más felices”.
Con su compositor de cabecera The Dream en la segunda silla, el álbum comenzó a surgir. “Siento que es importante tener una conexión personal y una química natural con la gente que compone canciones contigo porque son tus momentos más vulnerables, revelando tus pensamientos más profundos. De hecho, siento que es casi como mi hermano”. Una extensa lista de colaboradores comenzaron a filtrarse en el tiempo de estudio que reservó, por amor. Una musicalidad audaz empezó a surgir con Dream. La reconocida compositora Diane Warren mencionó “I Was Here” específicamente por Beyoncé y le dijo a la prensa de forma inequívoca “Es la mejor canción que he compuesto”.
Nuevos colaboradores fueron descubiertos de otras formas. “Siempre estoy ansiosa por encontrar a alguien nuevo, sólo porque creo que puede brindarme algo y mantenerme realmente honesta”, dice. Primero escuchó la nueva voz del soul, Frank Ocean, en el carro de su esposo. “Después de una canción dije ‘Ok, ¿quiénes son? Porque los quiero en un avión esta noche’. Y Jay me dijo que era Frank Ocean, inmediatamente lo localicé y vino al siguiente día. Es un artista y no puedo esperar que todo el mundo lo escuche porque es la verdad. Está refrescando la industria”. Ella dice que puede “pasar horas y horas en Internet y amo dar click en los nombres de los artistas que me han recomendado y he encontrado, hay algunos artistas que nunca imaginarías encontrar”.
Los nuevos nombres se completaron con una lista de leyendas. “Trabajé con Babyface”, continúa Beyoncé, “porque siento que es uno de los mejores compositores de R&B de la historia. Es uno de los compositores que le abrieron las puertas al resto de los compositores que son maravillosos ahora mismo”. Ellos compusieron la maravillosa canción “Best Thing I Never Had”.
“Realmente estaba escuchando mucho de Boyz II Men para las armonías y a Etta James, Aretha Franklin, Prince y Michael (Jackson) y quería hacer un combo de todas las cosas que amo y quise crear cosas que usualmente no irían juntas”. Ecos de Michael pueden escucharse mientras que Purple Rain es una influencia en la balada “1+1”. “Mezclé el saxofón barítono con el sintetizador, éste es muy electrónico mientras que el saxofón es tan cálido y real que cuando los pones juntos, tocando la misma cosa, creas algo completamente nuevo. Fue muy divertido crear puentes en las canciones y 12 partes armónicas en cada canción así como grandes coros y solos de guitarra, solos de batería... Todas las cosas que amo en la música y que me hacen querer escucharlo de nuevo”.
Todavía tímida por su cumpleaños No. 30, la madurez musical de Beyoncé casi está completa. “Progresar como una artista es la cosa más importante para mi. Eso es la definición de éxito para mi. Siento que si me quedo en lo mismo no estoy haciendo mi trabajo, no estoy creciendo como ser humano y estoy perdiendo el tiempo. Siempre quiero retarme a mi misma. Siempre quiero sentir nervios en mi estómago antes de subirme al escenario. Así es como sé que estoy haciendo bien mi trabajo”.
Su ética personal y metodología de trabajo se extienden más allá. “Siempre quiero retar a la industria musical. Siento que es parte de mi trabajo crear nuevas cosas. También es parte de mi trabajo ser un ejemplo a seguir. Así que algunas veces es arriesgado pero es la única razón por la que he estado por tanto tiempo en esta industria. Porque realmente es poco tiempo y siento que si la gente puede predecir tu siguiente movimiento, deja de ser interesante”.
Pocas personas podrían haber predecido 4. Pocas personas, eso es, además de Beyoncé. En Hollywood, Beyoncé encontró una nueva versión de su arte fuera de la industria musical. Más adelante en este año, estará filmando con el director Clint Eattwood en su nueva versión del clásico A Star Is Born. Pero fue su papel como Supreme en Dreamgirls y Etta James en la historia de Cadillac Records lo que realmente movió algo en la intérprete, que la condujo hasta una nueva vía para su arte:
“Me enamoré de hacer filmes cuando hice Dreamgirls. Fue la primera vez que realmente sentí que actuaba. Sentí que me convertía en una mejor persona y aprendí algo sobre mi misma en ese papel. Pero fui más allá cuando interpreté a Etta James. Es lo más que he aprendido sobre mi misma. Probablemente más que cualquier álbum además de este, 4. Interpretando ese papel y yendo a un lugar más profundo, perdiendo por completo el ego. Perdiendo completamente todas las inseguridades y estando casi al desnudo y vulnerable y sin pensar en lo que los demás están pensando acerca de mi. Siendo completamente yo. Tener ese momento tan privado y ser capaz de compartirlo con el mundo, fue algo muy difícil. Expresarme a mi misma y expresar las imperfecciones en mi voz. La aspereza y el dolor. Todo lo que ha pasado en mi vida lo puse en esa película y aprendí que puedo hacer que mi trabajo sea mucho más que solo la música. También puede ser terapéutico para mi. Cuando fui al estudio para este álbum, utilicé la misma pasión y la misma honestidad y el mismo enfoque con mi voz. Era mucho más crudo. Viene de un lugar más profundo. Solo canté las cosas una vez. Quería hacerlo realmente emocional y sincero, lo cual aprendí mientras hacía las películas. Siento que cuando interpreto el papel correcto me hace mucho mejor como músico e intérprete”.
El próximo año, 2012, será el 15° aniversario de Beyoncé como integrante de la fraternidad musical. En el inconstante mundo del entretenimiento, donde los íconos del pop van y vienen en ciclos de tres años, es un momento digno para celebrar. “No puedo creer que he logrado todo lo que he logrado. Nunca podría haber imaginado todas las cosas que he hecho”.
Como era de esperar, su próximo cumpleaños el No. 30 no es causa de temor sino de celebración. “Estoy muy emocionada por cumplir 30. En realidad, es inconcebible para mi que la gente, ya sabes, se aterrorice o diga cosas como ‘¡Dios Mío! Tengo 30, soy tan vieja’. Es ridículo. No sé si es porque muchos de mis amigos son mayores que yo y que siempre me siento joven y no puedo esperar a ser más grande y sabia, y sentirme mucho más cómoda siendo yo; pero 30 es la mejor edad en la que puedes estar. Eres una mujer, pero continúas siendo joven y ya sabes, estoy deseando que llegue”.
Es sólo otro punto de referencia en la vida de esta increíble artista, estrella del pop y mujer.
